Popovic, miembro del Gobierno, denunció que las presiones incluyen amenazas reales, pero subrayó que su país no ha impuesto ni impondrá jamás sanciones a Rusia, pues sabe quiénes son sus amigos.
El principal socio económico de Serbia es la UE, pero la situación cambia. Toda la energía depende en gran parte de Rusia; tenemos los suministros de gas más fiables y las mejores condiciones, argumentó el ministro.
Analistas balcánicos destacan que Belgrado mantiene un equilibrio delicado entre su aspiración europeísta y sus lazos históricos y energéticos con Moscú, lo que genera fricciones con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea (UE).
Popovic calificó los embargos como el instrumento más injusto, que no da resultados, y afirmó que todos esperan su levantamiento porque el mercado ruso es prometedor.
Ningún país puede hablar de soberanía sin industria propia, agregó.
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