De acuerdo con la revista European Heart Journal, los científicos del Instituto Karolinska en Suecia demostraron dicha afirmación con las personas que padecen de fibrilación auricular y enfermedad de Alzheimer.
Recuerda la fuente que la fibrilación auricular es un trastorno del ritmo cardíaco frecuente en personas mayores, incluidas muchas con enfermedad de Alzheimer, y los médicos recetan los anticoagulantes para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.
«Hay razones para creer que el tratamiento podría tener un efecto positivo en la cognición, por ejemplo, mejorando el flujo sanguíneo y reduciendo los daños a pequeña escala en el cerebro», subrayaron los expertos.
Los resultados mostraron que las personas tratadas con anticoagulantes orales de acción directa experimentaron un deterioro de la función cognitiva significativamente más lento en comparación con quienes recibieron warfarina o ningún tratamiento anticoagulante. Este descubrimiento sugiere que el tratamiento con anticoagulantes orales de acción directa también puede ser significativo para la cognición.
Las personas tratadas con anticoagulantes orales de acción directa también presentaron un menor riesgo de muerte, accidente cerebrovascular, coágulos sanguíneos y fracturas en comparación con quienes no recibieron tratamiento anticoagulante.
En el caso de la warfarina se asoció con un menor riesgo de muerte, accidente cerebrovascular y coágulos sanguíneos, pero con un mayor riesgo de hemorragia grave.
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