El senador izquierdista electo Jaime Quito consideró justa y pertinente la denuncia contra la injerencia de Navarro -quien se jacta de ser amigo del gobernante Trump y es ajeno a la diplomacia-, entre los factores que favorecieron por muy estrecho margen la elección de Keiko Fujimori como presidenta.
Al solidarizarse con la declaración del exaspirante progresista, declaró que cualquier modalidad de intervención extranjera en Perú merece un rechazo total y deploró la ausencia de reacción de los políticos y la mayor parte de la prensa.
Sánchez señaló que su campaña electoral fue una lucha contra muchos frentes adversos, como “las empresas internacionales que han venido a hacer campaña aquí” a favor de candidatos derechistas y “además, contra un embajador (Navarro) que decidió meter sus narices” donde tenía que mantenerse neutral.
El analista político Gustavon Espinoza señaló que Navarro fue el único embajador extranjero acreditado en el Perú que, dijo, participó activamente en todas las etapas del proceso electoral y hasta visitó con un grupo de funcionarios electorales norteamericanos los organismos a cargo de los comicios, hasta el mismo proceso de votación.
“Además, ha respaldado abiertamente a Keiko Fujimori con quién ha sostenido encuentros que se han conocido por versión de quienes han participando en ellos”, declaró y agregó que el embajador de Trump celebró la elección de la neoliberal Fujimori.
Según afirmó, la injerencia denunciada apunta a consolidar su amenazante control sobre América Latina.
Otras actitudes injerencistas del embajador Navarro han recibido inclusive duras criticas de analistas políticos conservadores o moderados, como Juan Carlos Tafur, Augusto Álvarez y Francisco Belaúnde, en casos como sus abiertas presiones para que el gobierno compre aviones de combate a Estados Unidos.
mh/mrs













