«Hoy, los europeos ven en las hipotéticas negociaciones con Rusia no como una oportunidad para acercar las posturas hacia la crisis ucraniana y buscar soluciones mutuamente aceptables, sino una pantalla para preparar otra fase de escalada, y una herramienta para imponer demandas y ultimátums totalmente inadmisibles para nosotros», dijo Galuzin.
El diplomático señaló en este sentido que los embajadores de Alemania, Francia y el Reino Unido, con los que se reunió en Moscú en junio pasado, «no han podido aportar ningún elemento nuevo y constructivo en lo que atañe a la búsqueda de soluciones al conflicto ucraniano».
Con anterioridad, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reconoció que Moscú no alberga ilusiones respecto a los planes reales de la Unión Europea de participar en el proceso de paz en Ucrania.
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