El viernes marca el inicio del asueto de fin de semana en los países de mayoría musulmana, cuyos fieles lo dedican a la oración, el ayuno y la caridad con los más vulnerables.
Durante su arresto el muftí fue impuesto de la prohibición de presentarse en Al Aqsa durante una semana.
El hecho se inscribe en una serie de medidas restrictivas de las fuerzas de ocupación de Tel Aviv contra la libertad religiosa, la más reciente la prohibición a los cristianos de visitar el Santo Sepulcro y otros lugares sagrados para los creyentes de esa confesión.
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