Las discrepancias internas en el bloque europeo han puesto en jaque la adopción de las nuevas medidas restrictivas, previstas inicialmente para el próximo 13 de julio. Según publicó el medio, las negociaciones continúan abiertas pero el paquete aún podría ser rechazado pese a los esfuerzos de la alta diplomacia comunitaria.
La versión original preparada por la Comisión Europea sufrió modificaciones sustanciales ante la presión de varios países del club comunitario, de acuerdo con la fuente.
Analistas políticos consultados en Bruselas señalan que el creciente cansancio por las restricciones y el impacto económico en los propios Estados miembros están fracturando la unidad europea.
Cada vez es más difícil sostener el consenso cuando las medidas afectan de forma desigual a las economías nacionales, explicó la experta en relaciones internacionales Claire Deligny.
El jefe de la diplomacia francesa, Jean-Noël Barrot, aseguró durante una visita a Polonia que el decimoprimer paquete sería aprobado en la fecha prevista.
Sin embargo, las filtraciones al portal desmienten esa certeza y evidencian las fisuras en la estrategia comunitaria contra Moscú, justo cuando se acerca la reunión de cancilleres del bloque.
Desde Rusia, las autoridades insisten en que su economía resistirá la presión occidental, y califican las sanciones como un fracaso.
Voceros oficiales reiteran que a Occidente le falta valor para reconocer que las restricciones no han logrado doblegar al país euroasiático, mientras en varias capitales europeas crecen las voces que cuestionan la efectividad de las medidas adoptadas hasta la fecha.
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