La nota del FSB precisa que la persona reclutada por Kiev para ser el autor del atentado denunció el plan, y este fue frustrado durante la fase preparatoria.
Según el ente de seguridad, los agentes de la inteligencia militar ucraniana planeaban utilizar a un ciudadano ruso en la región de Rostov para llevar a cabo un sabotaje y un atentado terrorista a cambio de una recompensa económica, organizando una explosión en el aeródromo militar Rostov-Tsentralny.
El objetivo del ataque terrorista a gran escala era destruir la infraestructura del aeródromo, matar al personal y destrozar la flota de aeronaves.
«El enemigo planeaba utilizar 13 drones de pilotaje con visión remota equipados con sistemas de inteligencia artificial. Cada dron transportaba una carga útil de más de un kilogramo de explosivos equivalente a TNT», puntualizó el departamento de seguridad ruso.
El FSB añadió que, «tras recibir la oferta mencionada de un representante ucraniano, el ciudadano actuó con diligencia, contactando voluntariamente con la agencia de seguridad local e informando del sabotaje y el acto terrorista planeado por los servicios especiales ucranianos».
Posteriormente, la situación se desarrolló bajo la supervisión de agentes de seguridad rusos. Las coordenadas del alijo de drones y las instrucciones para el atentado se obtuvieron de un agente enemigo.
«Tras el descubrimiento y la desactivación de los drones, y la recepción de un anticipo del 20 por ciento de la recompensa monetaria prometida, se interrumpieron las comunicaciones con los servicios de inteligencia extranjeros», detalló el organismo.
Como resultado de las medidas adoptadas y la respuesta inmediata a la información proporcionada a los agentes del FSB, el atentado terrorista se evitó en su fase preparatoria, concluyó el departamento de seguridad ruso.
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