Un reporte de prensa del Ministerio para la Comunicación e Información ratificó que esa área geográfica, que bordea por el norte a la ciudad capital, no sufrió daños estructurales ni colapsos, tras los recientes eventos sísmicos registrados el 24 de junio último.
En recorrido por el lugar, los expertos consideraron normal los deslizamientos y desprendimiento detectados de la capa vegetal, ante eventos telúricos de esta magnitud que alcanzaron los 7,2 y 7,5 de la escala Richter, con una diferencia entre uno y otro de apenas 39 segundos.
Todavía se mantienen las inspecciones en el área para garantizar la seguridad ciudadana, en consonancia con el Estado de Emergencia decretado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a pocas horas de la devastación en áreas del estado La Guaira y en menor medida en Caracas y Miranda.
Inparques desplegó una comisión técnica multidisciplinaria conformada por ingenieros y el Cuerpo Civil de Guardaparques, la cual evaluó minuciosamente la vialidad, las caminerías y las condiciones de las comunidades.
Aseguró que de esta manera confirmaron que “la carretera Cotiza-Galipán se encuentra totalmente despejada”, pero se mantiene el acceso restringido por razones de seguridad ciudadana, ante las continuas réplicas, de las que hasta ayer alcanzaron las mil 171 desde el 24 de junio, 29 más que en el balance del jueves.
La nota precisó que la evaluación continúa en el sector Manzanares para las viviendas con daños estructurales significativos.
Subrayó que, en articulación con otras instituciones, estas familias fueron atendidas en medio de esta situación.
El grupo de trabajo venezolano localizó en su recorrido accesos “obstruidos por deslizamientos y grietas prominentes” en los caminos superiores de dos sectores, así como caminerías comprometidas en la ruta hacia el Pico Naiguatá, el más alto de la cordillera con dos mil 765 metros sobre el nivel del mar.
Conocido popularmente como El Ávila, el Waraira Repano, que fue declarado como Parque Nacional en 1958, es un macizo montañoso de 80 kilómetros de largo, alrededor de 16 de ancho y abarca una extensión territorial de 85 mil 192 hectáreas.
Medios de prensa locales se hicieron eco de una declaración pública del Grupo Rescate Caracas, en la cual advirtieron a la ciudadanía que esa área no era segura tras el doblete de sismos, lo cual condujo que la estructura de la montaña sufriera un fuerte impacto en sus condiciones físicas, indicaron.
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