Las comunicaciones fueron realizadas el sábado mediante llamadas telefónicas al servicio de emergencias 911 y al 0800-5000 del Ministerio del Interior, informó el noticiero Subrayado.
Los autores de las llamadas dijeron que tenían a Negro “controlado” y amenazaron con matarlo.
Horas después, efectivos policiales realizaron un allanamiento en una finca en Barros Blancos, Canelones, desde donde habrían sido efectuadas las comunicaciones y realizaron varias detenciones.
La investigación no indica hasta el momento que los responsables tengan nexos con el crimen organizado y la principal hipótesis apunta a que se trató de falsa alarma o broma de mal gusto.
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