Según publicó este lunes el citado diario ruso, al menos diez licitaciones resultaron desiertas, fueron canceladas o tuvieron que convocarse otra vez, en particular, en la ciudad de Samara, ninguna empresa aceptó suministrar gasolina a un centro médico regional.
En tanto en Tambov, la flota de vehículos perteneciente a la Administración de la urbe se quedó sin combustible; y en la región de Stávropol, los servicios de emergencia tuvieron que relanzar licitaciones varias veces, reveló el medio.
A los proveedores les resulta más rentable vender la gasolina al por menor que aceptar el precio fijo de un contrato estatal, explicó el periódico.
La situación podría provocar un gasto público elevado, aunque de momento las ambulancias, el transporte público y los servicios municipales siguen abasteciéndose gracias a las reservas y a los suministros prioritarios, indicó la nota.
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