Medios locales, entre ellos la televisión estatal, informaron sobre explosiones en las ciudades de Bandar Abbas, Sirik y Jask, así como en la isla de Qeshm, tras el anuncio de nuevas operaciones militares estadounidenses.
Los reportes dieron cuenta de una decena de explosiones en Sirik y Bandar Abbas, además de detonaciones en las provincias meridionales de Bushehr y Hormozgan.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no informaron sobre víctimas ni daños materiales causados por los ataques estadounidenses.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó en un comunicado que sus fuerzas ejecutaron ataques de gran escala con misiles y drones contra lo que calificó como bases enemigas en la región.
Según la institución, las operaciones alcanzaron instalaciones para el mantenimiento y la reparación de helicópteros del Ejército estadounidense, un hangar para aviones de guerra electrónica P-8 y un centro de mando y control de drones en la base aérea Sheikh Isa, en Bahréin.
También fueron atacados depósitos de misiles e instalaciones de combustible ubicados en la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania, añadió el comunicado.
La Guardia Revolucionaria aseguró además que sus fuerzas atacaron depósitos de combustible y un sistema de defensa aérea Patriot en la base estadounidense Ali Al Salem, en Kuwait, así como un radar estratégico FBS en la base aérea Ahmed Al Jaber, situada en el mismo país.
En otra declaración, el cuerpo militar iraní informó que interceptó dos embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz sin autorización.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el domingo una nueva oleada de ataques contra Irán, con el declarado objetivo de reducir la capacidad de Teherán para actuar contra buques mercantes en esa estratégica vía marítima.
El mando estadounidense indicó en la red social X que las operaciones fueron ordenadas por el presidente Donald Trump para exigir responsabilidades a las fuerzas iraníes.
Según el CENTCOM, los ataques estuvieron dirigidos contra decenas de objetivos, entre ellos sistemas de defensa aérea, estaciones de radar costeras, instalaciones de misiles y drones y pequeñas embarcaciones.
La entidad precisó que las acciones fueron ejecutadas mediante aviones de combate, buques de guerra y drones suicidas, además del empleo por primera vez de embarcaciones no tripuladas de ataque.
“El estrecho de Ormuz es una vía marítima vital para el comercio mundial e Irán no lo controla”, afirmó el comando militar estadounidense.
Washington y Teherán firmaron en junio un memorando de entendimiento que incluía un alto el fuego, tras una mediación de Qatar y Pakistán, como paso previo a un acuerdo definitivo.
Sin embargo, Trump anunció el 8 de julio el fin de la tregua en medio de una nueva escalada militar entre ambos países.
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