De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, el grupo de colombianos que arribó a su país de origen está conformado por 16 mujeres adultas, 46 hombres y 11 menores de edad, para quienes se dispuso un protocolo especial de atención y protección integral.
Acotó la comunicación que en relación con el caso del activista Beto Coral, quien permaneció bajo custodia migratoria en Estados Unidos desde el 16 de junio de 2026, se mantuvo un seguimiento constante a su situación jurídica y personal.
“El Gobierno Nacional ha garantizado el acompañamiento institucional necesario para su retorno al país. Bajo las directrices del presidente Gustavo Petro, se han activado los protocolos de seguridad pertinentes para asegurar que el ciudadano regrese en condiciones de libertad y con plenas garantías para su integridad”, ahondó la fuente.
El presidente Gustavo Petro denunció hace varias semanas que el activista colombiano era un preso político en Estados Unidos y señaló al secretario de Estado, Marco Rubio, como el responsable de su encarcelamiento.
Señaló que el comunicador fue apresado y golpeado por el gobierno de Washington debido al apoyo político que Rubio “dio al defensor de narcoparamilitares genocidas del pueblo colombiano, Abelardo de la Espriella, quien sugirió su captura”, en referencia al ahora presidente electo del país.
Recordó el gobernante que Coral, quien pidió asilo en Estados Unidos porque las mafias narcotraficantes podían asesinarlo hace diez años, según enfatizó, es hijo de un capitán que fue asesinado durante el operativo policial preparado para detener el accionar del narcotraficante Pablo Escobar.
Franklin Humberto Coral, más conocido como Beto Coral, fue arrestado en Phoenix, Arizona, por agentes del Homeland Security Investigations (HSI en inglés), la principal rama investigativa del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, después de promover una marcha contra el otrora candidato presidencial De la Espriella.
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