En un mensaje dirigido a los participantes en Angola en la tercera edición de la Iniciativa de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas (Unaoc), refirió que el tema del evento: “Un llamado a la paz, el fin de las guerras y el respeto al derecho internacional”, involucra a todos.
“En un momento en que los conflictos se multiplican, las tensiones geopolíticas se exacerban y los principios fundamentales del derecho internacional se ponen a prueba, este llamado constituye una responsabilidad colectiva”, sostuvo.
Sus palabras, presentadas en video en el acto inaugural de la cita, que contó con la presencia de los presidentes de Angola y República Democrática del Congo, así como del primer ministro de Namibia, entre otras personalidades; recordaron que la paz no se trata solo de silenciar las armas.
Enfatizó que es inseparable de la justicia, el diálogo, el respeto a la dignidad humana, la solidaridad y la inclusión, y añadió que se requieren instituciones sólidas, una diplomacia activa y una voluntad política constante de priorizar la negociación sobre la confrontación.
“A menudo se describe a África por los desafíos que enfrenta. Sin embargo, es ante todo el continente de la diversidad, el diálogo y la coexistencia. Cuna de la Humanidad, es también un punto de encuentro histórico de civilizaciones, culturas, lenguas y religiones que, a lo largo de los siglos, han aprendido a coexistir y enriquecerse mutuamente”, reflexionó.
Señaló que esta experiencia inspira la acción de la Unión Africana, que a través de su Arquitectura Africana para la Paz y la Seguridad, mecanismos de mediación, diplomacia preventiva y compromiso con la resolución pacífica de controversias, trabaja para que prevalezcan las soluciones políticas, la reconciliación y la apropiación africana de los procesos de paz.
Subrayó, sin embargo, que el diálogo no puede prosperar sin el respeto al derecho internacional; por lo que llamó a acatar la Carta de las Naciones Unidas, la soberanía e integridad territorial de los Estados, el derecho internacional humanitario y la protección de la población civil.
Estos deben ser “universales, permanentes y libres de cualquier forma de selectividad”, apuntó, y agregó que “la credibilidad del orden internacional se basa en la aplicación equitativa y coherente de estos principios a todos los Estados”.
Destacó el liderazgo de Angola al servicio de la paz, el diálogo y la estabilidad, tanto en el continente africano como en la comunidad internacional, y dijo que la elección de Luanda como sede del evento es una muestra del reconocimiento al creciente papel de África en la promoción del diálogo, la prevención de conflictos y la búsqueda de soluciones políticas a las crisis.
“La Unión Africana seguirá siendo un firme aliado de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas y de todos aquellos en el mundo que trabajan por la paz, el diálogo, el respeto del derecho internacional y la dignidad humana”, concluyó.
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