El reporte estuvo a cargo del Instituto Nacional de Estadística, junto al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), ONU Mujeres y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Según la medición, las féminas uruguayas sufren de mayor inseguridad alimentaria que los hombres y es más común que vivan en situaciones de pobreza.
En comparación a la región, Uruguay tiene el índice más bajo de pobreza, pero el índice de feminidad de la pobreza más alto entre los 11 países analizados por la Cepal.
El estudio indica que por cada 100 hombres viviendo en la pobreza, hay unas 154 mujeres en esa condición.
Tal brecha de género suele aumentar en la edad reproductiva, de 25 a 49 años, cuando las tareas de crianza y cuidados recaen en ellas.
«La prevalencia de la inseguridad alimentaria se ha incrementado, principalmente para las mujeres, pasando de 14,8 por ciento en promedio entre 2017 y 2019, a 18,7 por ciento en promedio entre 2021 y 2023», señala el documento.
Suele ser moderada o grave con más frecuencia en aquellos hogares con menores de seis años.
La investigación señala que, si bien Uruguay cuenta con marcos jurídicos para afrontar la violencia de género, no cuenta con los recursos para implementarlos correctamente.
El 19,5 por ciento de las mujeres mayores de 15 años afirman haber sufrido algún tipo de violencia por parte de sus parejas o exparejas en los últimos 12 meses.
El tipo de violencia que predomina es la psicológica, sobre todo entre las más jóvenes.
Si se miran los datos de femicidios, el estudio marca que oscilan entre 22 y 28 por año en el período estudiado.
Con estos datos, Uruguay se ubica en el séptimo lugar entre 17 países de América Latina cuando se comparan las tasas de femicidios en la región.
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