Por Antonio Rondón
A diferencia de la ultraderechista Alianza Nacional (RN) o La Francia Insumisa (LFI), de Jean-Luc Mélenchon, la centroderecha francesa parece enfrentar, más allá de un diferendo ideológico interno, una disputa de liderazgo, estima el canal France 24.
Los riesgos de atomización del voto de ese segmento de la política francesa parecen agudizarse, cuando por el momento se carece de un diálogo para establecer un mecanismo que permita llegar a la solución más aconsejable: llevar un candidato único a los comicios.
El editorialista Abel Mestre, de Le Monde, sostiene que la derecha tradicional atraviesa una contradicción estratégica: mientras Bruno Retailleau busca consolidarse como candidato de Los Republicanos (LR), Laurent Wauquiez reabre el debate sobre un candidato único de la centroderecha al tender puentes con Édouard Philippe.
Los “disidentes” del LR
Retailleau, quien en su momento fue ministro del Interior, por el momento considera que todas las oportunidades deben darse para una decisión del electorado, mientras en el interior de su partido se mantienen los signos de alojamiento con la presidencia gala.
De acuerdo con Le Monde, el LR rompió vínculos con sus antiguos miembros convertidos en ministros como Annie Genevard (Agricultura), Philippe Tabarot (Transportes), Vincent Jeanbrun (Ciudad y Vivienda), Sébastien Martin (Industria) y Nicolas Forissier (Comercio Exterior).
Todavía hoy se mantiene la misma situación que la surgida el 22 de octubre de 2025, cuando el comité político de LR aprobó la suspensión de los citados ministros pertenecientes a esa formación.
En ese entonces, la razón de fondo para esa decisión pareció ser que Retailleau decidió darles una reprimenda por aceptar formar parte del segundo Gobierno encabezado por Sébastien Lecornu.
El meollo de un desafío
De acuerdo con el analista de Le Figaro Guillaume Tabard, el principal desafío de la centroderecha no es solo elegir un candidato, sino evitar una competencia que disperse el voto entre Retailleau, Édouard Philippe, Laurent Wauquiez, Xavier Bertrand y David Lisnard.
Philippe, al frente de Horizons, fue primer ministro de 2017-2020, Wauquiez preside la bancada del LR en la Asamblea Nacional, mientras que Bertrand encabeza la región de Altos de Francia y Lisnard es el alcalde de Cannes y es de tendencia liberal dentro de la derecha.
Por su parte, la periodista de Le Parisien Nathalie Schuck describe una competencia permanente entre las principales figuras conservadoras por ocupar el espacio dejado por Emmanuel Macron, del partido Renacimiento, hasta 2022 conocido como La République en Marche.
El liderazgo operativo de Renacimiento recae ahora en Gabriel Atal, quien en su momento fue el primer ministro más joven en la historia de este país, muy activo ahora en los medios y otros de los desgajes visibles de la derecha tradicional.
Los últimos sondeos del instituto Ifop sobre intenciones de voto para las presidenciales de 2027 mantienen a la ultraderechista dirigente Marine Le Pen en el primer lugar, con entre 34 y 36 por ciento, todo ello pese a confirmarse una condena en su contra.
Por ahora, Le Pen logra hacer campaña sin el brazalete de vigilancia electrónica que debe portar por un año, al figurar en el centro de un desfalco millonario de fondos del Parlamento Europeo.
Phillippe se encuentra en la segunda posición, con entre 19 y 25 por ciento, seguido por Mélenchon, con 12 a 16 puntos, y Atal con entre 10 y 14. La quinta posición es para Raphael Guclacksmannn, líder del partido Plaza Pública, con entre 13 y 16 puntos, mientras que Retailleau va a la zaga, con entre ocho y 11 puntos.
Aunque faltan nueve meses para la contienda por la jefatura del estado, se mantiene alta la perspectiva de que la ultraderecha pase a segunda vuelta en la Francia de la democracia y las libertades, un peligro que la derecha tradicional por ahora no logra borrar.
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