La consulta forma parte de la estrategia presentada esta semana por el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, luego de que el Ejecutivo dejara sin efecto el diseño Ecos del Sol, declarado vencedor del certamen inicial.
La decisión provocó críticas de arquitectos y especialistas y derivó en la salida de la entonces viceministra de Cultura, Romina Muñoz.
A la controversia se sumaron las declaraciones a la prensa local de Alejandro Zaera-Polo, integrante del jurado técnico que evaluó las 17 propuestas originales, quien aseguró que el comité recibió presiones desde el Ejecutivo para modificar el resultado del concurso.
Según Zaera-Polo, representantes del Gobierno solicitaron que un proyecto específico ocupara el segundo lugar y, un día antes del anuncio del fallo, comunicaron al jurado que Ecos del Sol no debía resultar ganador.
Por su parte, el estudio español Campo Baeza, coautor de Ecos del Sol, cuestionó la decisión de reabrir el concurso y sostuvo que la nueva convocatoria vulnera la transparencia e integridad del proceso público de selección arquitectónica.
De acuerdo con el Gobierno, las propuestas del nuevo concurso son evaluadas por un jurado integrado por los arquitectos Mathieu de Genot, Christian Wiese y Lu Junliang, con la asesoría museográfica de Fernanda Ponce.
La evaluación técnica representará el 85 por ciento de la calificación final y considerará criterios como calidad arquitectónica, funcionalidad, sostenibilidad, integración urbana y propuesta museográfica.
El voto ciudadano, que se podrá realizar este viernes y sábado a través de la página web de la Empresa Pública de Vivienda y Desarrollo Urbano, tendrá un peso del 15 por ciento en la nota final.
Según el Ejecutivo, el nuevo procedimiento busca garantizar «excelencia técnica, transparencia y participación ciudadana» en la selección del diseño.
La nueva sede del Museo Nacional albergará más de un millón de piezas del patrimonio cultural ecuatoriano en un edificio que será construido en las inmediaciones del parque La Carolina, en el centro-norte de Quito, con una inversión estimada de 100 millones de dólares.
nmr/avr













