La atleta del país caribeño se prepara hace tiempo precisamente en la vecina nación para representar a Haití con esa clara ambición, añadió en declaraciones a una semana del inicio el viernes de ese evento, según el periódico Le Nouvelliste.
Primot admitió que sueña «con transformar los sacrificios diarios en al menos un título para el país» en esa edición de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.
La deportista haitiana recordó –según el diario- que cuando descubrió este deporte a la edad de 22 años, o mejor dicho, “cuando fui descubierta por mi entrenador», ninguna señal la predestinaba a la halterofilia.
El interés comenzó por su hermana, sobre quien el preparador centró al principio su atención, al constatar su potencial, “y luego decidí unirme a ella, por lo que ahora llevo 10 años compitiendo en este deporte a nivel nacional e internacional”.
La deportista haitiana vive y entrena en República Dominicana, como el resto del equipo nacional de halterofilia, aunque, si bien las instalaciones le permiten allá progresar a diario, su vida «sigue marcada por la precariedad propia de la condición de migrante”, señala el diario.
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