Dicha modalidad se consolida como uno de los segmentos de más rápido crecimiento en la industria mundial de viajes, impulsado por una demanda cada vez mayor de experiencias auténticas, sostenibles y conectadas con la naturaleza.
En 2026, el mercado global alcanzará los 112 mil 730 millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 7,4 por ciento que lo llevará a los 149 mil 710 millones en 2030.
Norteamérica sigue siendo la región con mayor volumen de negocio, mientras que Asia-Pacífico se perfila como el mercado de más rápido crecimiento.
El motor de esta expansión es el creciente interés por el patrimonio cultural y las experiencias inmersivas.
Según el informe de The Business Research Company, los viajeros buscan cada vez más conectar con las tradiciones locales, participar en prácticas agrícolas y disfrutar de paisajes menos comercializados.
En 2023, solo en el Reino Unido, las atracciones patrimoniales registraron 211 millones de visitas domésticas diurnas y 17,6 millones de visitas internacionales.
En España, el turismo rural atraviesa una fase de consolidación. El Observatorio del Turismo Rural (OTR) 2026 sitúa la penetración de este tipo de turismo en el 44,2 por ciento de la población, con un ligero descenso respecto al año anterior que refleja la recuperación de otras modalidades vacacionales.
Sin embargo, el 94 por ciento de los viajeros tiene intención de realizar al menos una escapada rural durante 2026, y más de la mitad de las escapadas realizadas en 2025 tuvieron lugar en destinos visitados por primera vez.
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