Los consumidores de gasolinas, diésel y otros pagaron 601 millones de dólares más, principalmente desde las plantas refinadoras de Estados Unidos, en comparación con la etapa anterior, detalló un reporte del diario local Prensa Libre.
Esto significa que el país destina más divisas a la compra de derivados del petróleo, lo que también impacta en el presupuesto familiar, subrayó el texto.
El volumen de las importaciones creció siete por ciento, lo que podría estar asociado al dinamismo de la actividad económica y de la producción local, que está absorbiendo ese mayor costo, remarcó, en base a datos del Banco Central.
El analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, Hugo Maul, explicó que este incremento se debe, en su totalidad, al comportamiento del precio internacional del barril de petróleo y de los combustibles.
Recordó que, durante los primeros cinco meses de este año, el precio del crudo aumentó casi 60 por ciento, lo que ejerció una fuerte presión sobre la factura petrolera.
Consideró que, en los hogares, esta subida implica reducir otro tipo de consumo para financiar el costo de los combustibles, es decir, absorber ese ajuste.
Aclaró que, aunque existió un subsidio estatal, este fue relativamente moderado con respecto la curva ascendente observada.
En términos generales, aseguró que las familias tuvieron que destinar más recursos durante los primeros cinco meses de este año a la compra de combustibles que en el mismo período del 2025.
Ante el escenario provocado por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, a fines de abril el Congreso chapín aprobó la Ley de Apoyo de Emergencia para los Consumidores de Diésel y Gasolinas.
Su implementación palió la situación con ocho quetzales de subsidio (poco más de un dólar) por cada galón de diésel y cinco (65 centavos de dólar) por cada uno de gasolina súper o regular.
Para este fin, el Ministerio de Finanzas Públicas readecuó dos mil 200 millones de quetzales (cerca de 288 millones de dólares).
La medida surtió efecto hasta el primero de este mes, en que los precios tomaron nuevamente una tendencia alcista.
El Ministerio de Energía y Minas comentó antes la posibilidad de que, de ser necesario ampliar el subsidio, este fuera focalizado para el transporte de carga, como alimentos, y el público de pasajeros.
Sin embargo, de acuerdo con consulta realizada a expertos, hasta ahora sigue sin concretarse alguna propuesta.
Guatemala, en su condición importador neto de hidrocarburos, se encuentra expuesta a la alta volatilidad de los valores internacionales del petróleo.
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