La semana pasada, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, convocó a una reunión en Washington contra el progresismo, al que intenta asociar con la violencia y el terrorismo.
La cita impulsada por la Casa Blanca procura establecer un protocolo de persecución global contra los movimientos que luchan por la paz y los derechos humanos, advirtió el PCCh en una declaración publicada aquí.
Denunció que este acoso incluye el bloqueo contra países de orientación distinta, las sanciones contra quienes les presten apoyo y la persecución contra la ayuda humanitaria a los pueblos afectados por conflictos provocados por la intervención del propio Donald Trump y su gobierno.
“Esta campaña pretende reeditar el macartismo”, dijo el Partido Comunista, al referirse al período de intensa persecución política e ideológica en Estados Unidos (1950-1954), liderada por el senador republicano Joseph McCarthy.
El PCCh recordó el nefasto papel ejercido por el gobierno de Estados Unidos en años pasados como promotor y soporte de las dictaduras del Cono Sur, basadas en el terrorismo de Estado y coordinaciones internacionales del crimen político como el abominable Plan Cóndor.
Los comunistas chilenos alertaron que con la nueva cruzada la Casa Blanca pretende justificar la agresión y el genocidio contra el pueblo palestino, contra la civilización iraní y el derecho a la autodeterminación de los pueblos de Cuba y toda América Latina.
La organización política también repudia la participación de personeros de la región en la reunión realizada por el Departamento de Estado, la cual –dijo- busca subordinar a los gobiernos de sus respectivos países a la delirante escalada belicista y represiva comandada por Trump.
Las declaraciones emitidas en el marco de esa reunión por el canciller Francisco Pérez Mackenna, señalando a Estados Unidos como principal socio estratégico de Chile, constituyen un hecho de particular gravedad en este contexto, afirma el PCCh.
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