Tales metas aparecen en la resolución sobre la coyuntura política aprobada este sábado en Sao Paulo por el Directorio Nacional de la organización, la cual define los principales objetivos y desafíos de cara a los comicios de 2026.
Según el documento, el partido aspira además a recuperar un escaño en el Senado con la elección de Manuela d’Ávila por Rio Grande do Sul, obtener la mayor bancada federal de su historia y ampliar su representación en las asambleas legislativas estatales.
El PSOL sostiene que las próximas elecciones serán decisivas para consolidar un nuevo ciclo democrático o permitir la reorganización de la extrema derecha como alternativa de poder.
La resolución afirma que el escándalo relacionado con el Banco Master evidenció los vínculos entre sectores del sistema financiero y el bolsonarismo.
De acuerdo con el partido, las revelaciones sobre la proximidad entre directivos de esa entidad y figuras vinculadas al expresidente Jair Bolsonaro demuestran que la extrema derecha no puede entenderse como un fenómeno exclusivamente ideológico o electoral.
“También expresa los intereses materiales de facciones del gran capital dispuestas a financiar proyectos de poder compatibles con la radicalización neoliberal, la desregulación económica y la captura privada del Estado”, apunta el texto.
El documento critica asimismo la presión de sectores financieros y empresariales para mantener políticas de austeridad fiscal, elevadas tasas de interés y restricciones a la inversión pública, y sostiene que esas posiciones convergen en la defensa de los intereses del gran capital.
Al respecto, el PSOL cuestiona el fortalecimiento del llamado Centrão (bloque informal de partidos de centro y centroderecha) en el Congreso Nacional, al señalar que mecanismos como las enmiendas parlamentarias y el presupuesto secreto ampliaron el poder de las fuerzas conservadoras para bloquear reformas de interés popular.
La resolución también ubica como una prioridad del PSOL la reducción de la jornada laboral y el fin de la escala de trabajo 6×1, al tiempo que rechaza iniciativas que restringen derechos reproductivos, relativizan la violencia de género, buscan reducir la mayoría de edad penal y criminalizar a la juventud negra y periférica.
Además, reafirma la defensa de los derechos de las mujeres, de la población negra, LGBT+ y de las personas con discapacidad.
Por otro lado, el PSOL considera que algunos indicadores de opinión muestran una recuperación de la evaluación del Gobierno de Lula, impulsada por mejoras en el empleo, los ingresos y las políticas públicas, pero advierte que la extrema derecha mantiene una elevada capacidad de movilización y continuará disputando el escenario político brasileño.
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