Entre las áreas calcinadas están dos mil 200 hectáreas del macizo de Fontainebleau, uno de los bosques más famosos de Europa y contenedor de unas 15 mil especies de la flora y la fauna.
La cifra supera en gran medida la registrada en 2022 durante el mismo lapso de tiempo, afirmó Nuñez, muy activo desde finales de junio, cuando un segundo evento de canícula de este verano dio pasó a incendios forestales en al menos cinco departamentos sureños.
Sin embargo, 2003 se mantiene como el año de más estragos para la vegetación en Francia, con 73 mil hectáreas destruidas por el fuego.
El ministro afirmó que entre las condiciones de las altas temperaturas y los vientos crecen las preocupaciones del Gobierno, pues aún se esperan nuevos fuegos forestales y en ese sentido llamó a la ciudadanía el sentido común para evitarlos.
ga/to





