En un comunicado, el CGRI informó que sus fuerzas atacaron un radar y un sistema de defensa aérea estadounidenses en la zona de Muharraq, en Baréin, así como una batería antiaérea Patriot ubicada en Riffa.
La organización militar aseguró haber destruido esas instalaciones, aunque las autoridades estadounidenses no confirmaron de inmediato esa versión.
Según la nota, las operaciones en Kuwait tuvieron como objetivo una estación estadounidense de radar de largo alcance, un centro de comunicaciones, sistemas de enlace por satélite y un hangar de drones MQ-9 en la base aérea Ali Al Salem.
El CGRI afirmó que varios de esos vehículos aéreos no tripulados fueron destruidos o sufrieron graves daños.
El comunicado añadió que las fuerzas iraníes atacaron también un radar de alerta temprana, otro de defensa antimisiles, un sistema FPS-117, una batería Patriot y equipos de comunicación por satélite en la base aérea Ahmed Al Jaber.
Por su parte, el Ejército iraní anunció ataques con drones suicidas contra tres bases estadounidenses en Kuwait.
De acuerdo con esa institución, las operaciones estuvieron dirigidas contra las instalaciones de Arifjan, Al-Udayri y Ahmad Al-Jaber.
Entre los objetivos mencionó edificios administrativos y antenas de guiado en Arifjan, un hangar de helicópteros en Al-Udayri y un inmueble utilizado por tropas estadounidenses en Ahmad Al-Jaber.
En otro comunicado, la Guardia Revolucionaria informó de un ataque contra un centro de datos de la empresa tecnológica estadounidense Amazon en Baréin.
Entretanto, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció la conclusión de su décima oleada de ataques contra territorio iraní.
A través de la red social X, el CENTCOM señaló que las operaciones estuvieron dirigidas contra centros de mando militar, capacidades navales, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea de Irán.
Durante los últimos días, Washington lanzó sucesivas oleadas de bombardeos contra objetivos en territorio iraní, mientras Teherán respondió con ataques contra buques, instalaciones y bases militares estadounidenses en varios países de la región.
Ambas partes firmaron el 18 de junio un memorando de entendimiento que contemplaba un alto el fuego y el inicio de negociaciones para alcanzar un acuerdo más amplio.
Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el 8 de julio el fin de la tregua después de que Irán atacara tres buques en el estrecho de Ormuz.
Tras esa decisión, Estados Unidos reanudó sus ataques dentro de Irán, lo que provocó una nueva escalada de las acciones de represalia iraníes en la región.
Washington exige garantías para la libertad y seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, mientras Teherán insiste en establecer un mecanismo destinado a regular el tránsito de embarcaciones por esa vía marítima estratégica.
La escalada incrementó los temores sobre una posible interrupción de las exportaciones de petróleo y gas procedentes de la región.
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