En un comunicado titulado «Hermandad entre tantas pruebas», el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua al acusar recibo de la misiva panameña, señaló que esta no representa los valores de no injerencia y no intervención que, afirmó, han caracterizado los lazos históricos de unidad entre los pueblos de Nuestra América y el Caribe.
«La soberanía de nuestro pueblo no se discute, se defiende con los argumentos propios de nuestra constitucionalidad y jurisprudencia», subrayó la Cancillería nicaragüense.
El documento destacó los vínculos históricos entre ambos pueblos y aseguró que Nicaragua y Panamá continuarán siendo «hermanos en el honor y la gloria» de haber luchado contra las distintas formas de imperialismo, intervencionismo y ocupación extranjera.
Asimismo, el Gobierno sandinista recordó la figura del general panameño Omar Torrijos y evocó una de sus frases: «El respeto a los derechos de los pueblos es la paz».
«Al hermano Gobierno de la República de Panamá, a su pueblo que hemos acompañado en todo tiempo, difícil, convulsivo o victorioso», expresó Managua, al reiterar su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y los principios de no intervención en los asuntos internos de los Estados. car/ybv





