Más de 200 millones de personas en el continente dependen exclusivamente de la pesca, actividad que emplea a más del 60 por ciento de la fuerza laboral total de los países, recordó en la jornada de apertura el director de Economía Azul y Medio Ambiente Sostenible de la Unión Africana, Harsen Nyambe.
Estos datos, así como los aportes a las economías nacionales, hablan de la relevancia de invertir en este ámbito para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, además del uso sostenible de los recursos oceánicos y costeros para avanzar en el crecimiento económico a la vez que se preservan los ecosistemas.
Apuntó que el propósito es aumentar, para 2063, el número de empleos de los 48 millones actuales a 78 millones de personas que se ganan la vida con la actividad marina, y llamó de no dejar la estrategia en los documentos, sino que es preciso implementar y ejecutar todos los objetivos establecidos.
El representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Angola, Gabriel Dava, igualmente defendió las inversiones en este ámbito y la creación de instituciones, estructuras y mecanismos de coordinación dedicados a la economía azul.
Comentó la intención de la Comisión de la Unión Africana de capitalizar una nueva generación de empresas competitivas e innovadoras, capacitadas para asumir las inversiones en este campo y transformar el potencial sin explotar en oportunidades económicas sostenibles.
Esto, señaló, sentaría las bases para una economía azul más inclusiva, resiliente y próspera.
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