En declaraciones ofrecidas a la agencia Sputnik, TV Belarús y Extra News Mundo, el dirigente señaló que el discurso del presidente Daniel Ortega el pasado 19 de julio resume la historia de lucha del pueblo nicaragüense contra el colonialismo, los imperios y quienes, bajo el pretexto de la democracia, han intentado destruir la democracia popular.
Porras explicó que la decisión de impedir el retorno de elecciones controladas por intereses imperialistas constituye una defensa de la soberanía y de la democracia de Nicaragua.
Recordó que en la década de 1930 las votaciones en el país estaban dirigidas por los marines estadounidenses, quienes presidían mesas electorales y participaban en la conducción de los consejos electorales.
“A eso se refería el comandante Daniel Ortega, no van a volver a ver nunca elecciones en manos de los imperialistas para tratar de avasallar e imponer el poder sobre el pueblo”.
“Aquí hubo elecciones donde los embajadores yanquis, recuerdo un embajador yanqui que anduvo haciendo campañas entregando sacos de comida en un país asediado que había salido de una guerra”, recordó.
Porras también evocó la injerencia extranjera en procesos electorales posteriores y consideró las elecciones de 1990 como un ejemplo de presión política y militar contra la población nicaragüense.
En ese sentido, sostuvo que aquel proceso no representó una derrota electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional, sino que el pueblo fue sometido a una amenaza de continuidad de la guerra si no votaba por la opción respaldada por Estados Unidos.
Señaló que a partir de este 22 de julio la Asamblea Nacional sostendrá reuniones con autoridades del Consejo Supremo Electoral para identificar los principales elementos que deberán ser incluidos en las reformas, con el propósito de no dejar resquicios a la manipulación de los imperios y sus aliados.
Explicó que, tras ese proceso, se elaborará un proyecto de ley orientado a impedir la participación electoral de organizaciones vinculadas al somocismo, al intento golpista de 2018 y a grupos que reciben financiamiento de Estados Unidos.
“Vamos a dar las medidas necesarias desde el punto de vista legal para garantizar la paz, la seguridad, la estabilidad y las elecciones nacionales al estilo nicaragüense, para los nicaragüenses y para el futuro de las familias nicaragüenses”, afirmó.
El presidente del Parlamento indicó que la propuesta de reforma podría ser presentada a finales de esta semana o a comienzos de la próxima, para iniciar posteriormente un proceso de consultas con los órganos de control del Estado, el Ejército de Nicaragua, la Policía Nacional y las instituciones de seguridad.
Asimismo, se prevé consultar a los mecanismos del Ejecutivo y a los diferentes movimientos sociales, gremiales y sindicales, precisó.
De acuerdo con el cronograma adelantado por Porras, el proceso de consultas se extenderá entre una semana y 10 días, con la previsión de someter las reformas a votación en la Asamblea Nacional durante la primera semana de agosto.
Las reformas constitucionales serían refrendadas en segunda convocatoria en enero de 2027, en cumplimiento de los procedimientos establecidos por la Constitución nicaragüense, agregó.
Porras remarcó que el objetivo es garantizar elecciones que consoliden el poder del pueblo y permitan a los nicaragüenses decidir cuándo y cómo se realizarán sus procesos electorales, así como elegir a sus autoridades nacionales y municipales bajo las condiciones y períodos establecidos por el propio país.
“El pueblo es presidente”, enfatizó.
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