En un comunicado de la Fundación del Libro en el marco de la Feria del Libro Infantil su Consejo de Administración “expresa su más profunda preocupación y su firme rechazo” al proyecto del ejecutivo de Javier Milei de derogar la norma que protege esta industria.
“Esta normativa no constituye un simple mecanismo comercial: es la columna vertebral que garantiza la diversidad bibliográfica, condiciones equitativas de competencia y la supervivencia de las librerías independientes en cada rincón de nuestro territorio”, explica el texto.
“Se trata, además, de una ley que cuenta con el consenso unánime de todo el sector del libro —editores, libreros, distribuidores, autores y gráficos—, que durante más de dos décadas la ha sostenido y defendido como pilar de la actividad”, sostiene la Fundación del Libro y afirma que “las librerías son patrimonio cultural de nuestro país”.
La red de librerías argentinas —reconocida a nivel internacional por su densidad, riqueza e historia— no representa meros puntos de venta de mercancía. “Son verdaderos faros culturales, espacios de encuentro democrático y de promoción de la lectura. Su valor social e histórico excede cualquier lógica de mercado tradicional”, asevera la Fundación.
La desregulación del precio del libro –advierte- “no genera mayor competitividad; por el contrario, desprotege a los eslabones más débiles de la cadena —libreros independientes, editoriales pequeñas y medianas, autores— y favorece la concentración, poniendo en riesgo real de cierre a cientos de espacios que dan vida a nuestras ciudades”.
Durante la pasada Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en abril/mayo se informó el cierre debido a la crisis económica que abate a todos los sectores productivos del país de la editorial Ediciones de la Flor, reconocida por haber lanzado al mundo a Mafalda, la genial obra de Quino.
Antes de la quiebra, Ediciones de la Flor perdió el sello de Mafalda ante el empuje del grupo multinacional Penguin Random House.
“Desde la Fundación El Libro sostenemos que la cultura es un derecho fundamental. Por ello, convocamos a todo el ecosistema del libro, a los lectores y a la sociedad en su conjunto a alzar la voz en defensa de nuestras librerías”, recalca el comunicado.
“Defender a las librerías es defender nuestra propia historia, nuestro pensamiento crítico y nuestro futuro. El Consejo de Administración se declara en estado de alerta y ratifica su compromiso de arbitrar todos los medios posibles para proteger el capital lector y cultural de los argentinos”, reafirma el organismo líder de la comunidad literaria argentina.
mem/mh





