Ante el incremento de los siniestros, la Comunidad de Madrid solicitó la emergencia nacional, incluyendo a la provincia de Ávila, región de Castilla y León, a unos 90 kilómetros de esta capital.
Se trata de la segunda vez que se decide en España este protocolo, luego del anterior decretado del 28 al 30 de abril de 2025 como consecuencia del apagón masivo que sufrió el país ibérico.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó de «dramática» la situación en distintas provincias españolas y también en comarcas de países vecinos, como Francia.
En un mensaje en su cuenta de X, Sánchez llamó a la prudencia, poco antes de presidir una reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD).
«Quiero trasladar toda mi solidaridad con todas las personas que están viendo como el fuego calcina sus montes y amenaza sus viviendas», al tiempo que afirmó el despliegue de todos los efectivos y los requerimientos necesarios por parte del Ejecutivo en la emergencia y en la recuperación.
Mientras tanto, informaciones de última hora da cuenta de que los incendios de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en la Comunidad de Madrid, siguen fuera de control, y el temor apunta a la tarde, cuando se esperan poderosas ráfagas de viento que pueden complicar la situación.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asume la dirección y coordinación de las actuaciones necesarias y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales en sus funciones dentro de la emergencia nacional.
Grande-Marlaska se encuentra ahora en el Puesto de Mando Avanzado de Cenicientos (Madrid), donde sigue la evolución del fuego en la zona y en la provincia de Ávila, cuya capital amurallada es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
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