Mediante un comunicado en su perfil en la red social X, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló como uno de los casos recientes el del chapín Marco Antonio Roblero (joven de 25 años residente en el área metropolitana de Atlanta, Georgia, gravemente herido).
La Cancillería reconoció la soberanía de cada Estado para implementar sus políticas migratorias; no obstante, reiteró que la ejecución de dichas medidas debe ceñirse, sin excepción, bajo el respeto de los derechos humanos. Además, acotó, debe resguardar la dignidad, integridad física y psicológica, independientemente del estatus.
Ante esta situación, aseguró que continúa, a través de la Red Consular, fortaleciendo la comunicación con autoridades locales para el cumplimiento de las acciones de protección y asistencia y el respeto al debido proceso.
El Gobierno de este territorio centroamericano solicitó el esclarecimiento de los hechos sobre ese caso reciente, para determinar las responsabilidades correspondientes conforme a la ley.
Reafirmó su mandato de proteger a su población en el exterior y subrayó la decisión de seguir trabajando bilateralmente para garantizar procesos de retorno bajo el estricto cumplimiento de los estándares internacionales.
Roblero, trascendió aquí, se encontraba con compañeros de trabajo en una camioneta en una estación de gasolina, cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduana interceptaron el vehículo.
Al intentar huir del lugar a pie, describieron medios locales, lo alcanzaron e inmovilizaron al utilizar descargas eléctricas con un arma Taser.
Cayó de frente contra el pavimento y, como resultado, de la caída y de la agresión física denunciada por sus familiares, sufrió fractura nasal, dientes rotos, dificultad para respirar y severos hematomas en el rostro y brazos.
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