El comisionado de la Cancillería rusa para los crímenes del régimen de Kiev, señaló este domingo a la prensa que en Kirílovka se cometió un crimen de guerra deliberado, del que el recién nombrado comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ucranianas, el rusófobo, Mijaíl Drapati, ya se está atribuyendo la autoría.
Miróshnik recalcó que el Ejército ucraniano atacó «el centro turístico una noche de fin de semana, en plena temporada alta de verano, cuando la gente, civiles con niños, acudía en masa para pasar el fin de semana».
«Se trata de un ataque terrorista planificado y deliberado, cuyo objetivo era asesinar civiles, intimidarlos e intentar sembrar el miedo entre toda la población civil que reside en esos territorios», subrayó el diplomático.
Miróshnik comparó al régimen de Kiev, que emplea ese tipo de métodos violentos, con una banda de delincuentes. «Son unos terroristas comunes, unos delincuentes comunes y corrientes que, tras ser derrotados en el campo de batalla, intentan atacar objetivos civiles, asesinando a niños, ancianos y mujeres», añadió.
Según el comisionado, actualmente se recogen materiales «sobre el crimen cometido, que presenta todas las características de un acto terrorista, para entregarlos, junto con las pruebas, fotografías, vídeos y testimonios de las víctimas y de los testigos, a nuestros diplomáticos que representan al país en los principales foros internacionales».
«Sin duda, en estos foros se abordará próximamente el tema de la serie de atentados terroristas perpetrados por las Fuerzas Armadas ucranianas, y se transmitirá información ‘a todos aquellos que sean capaces de escuchar y evaluar adecuadamente estas acciones, que el régimen de Kiev realiza gracias al dinero y el apoyo de los occidentales'», subrayó.
El gobernador de Zaporozhie, Evgueni Bálitski, informó previamente este sábado que al menos 12 personas murieron y 19 resultaron heridas por el ataque nocturno del Ejército de Ucrania contra campamentos turísticos de la localidad de Kirílovka, situada en la región.
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