En esta ocasión la caravana de camiones, supervisada por la Media Luna Roja Egipcia (MLRE) igual que las anteriores, tiene que atravesar el desierto de Sinaí para llegar al puesto de control de Rafah donde en ocasiones enfrenta obstáculos por los controladores israelíes para cumplir su cometido.
La ayuda está compuesta de paquetes de víveres, harina, materiales para aliviar las condiciones que imponen las fuerzas ocupantes de Tel Aviv parte de su guerra genocida contra la población autóctona palestina que lleva camino a su tercer año.
Componente vital de la ayuda de la MLRE es el combustible que permitirá el funcionamiento de hospitales y servicios para los cientos de miles de desplazados por los bombardeos del ejército de Tel Aviv de sus casas en su estrategia de tierra arrasada para obligar a los gazatíes a migrar para salvar lo único que les queda: sus vidas.
Desde el inicio de la campaña de limpieza étnica y desalojo forzoso de la población de la franja costera unos 73 mil 200 civiles, más de la mitad mujeres y niños murieron por los bombardeos indiscriminados de las fuerzas ocupantes y una cifra superior a los 173 mil resultaron heridos, muchos de los cuales fueron atendidos en hospitales egipcios, según estadísticas difundidas en esta capital por fuentes autorizadas.
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