Convocados por la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam), que agrupa a unos 70 mil afiliados, los manifestantes exigen mayores recursos para la atención primaria.
También reclaman un aumento del aporte que el Estado transfiere a los municipios por cada persona inscrita en un Centro de Salud Familiar; así como el pago de una deuda más de 37 mil millones de pesos (38,2 millones de dólares) por concepto de reajuste en el 2026.
Las movilizaciones coinciden con los debates previstos esta semana en el Parlamento sobre el presupuesto para el 2027, en el que el gobierno de José Antonio Kast prevé recortes en varios ministerios, entre ellos en la salud y la educación.
En Valparaíso, sede del poder legislativo, los afiliados al gremio marcharon detrás de un lienzo donde podía leerse: “La salud pública agoniza”. “Más presupuesto, menos recortes”.
Las movilizaciones se extendieron a otras ciudades como Concepción, Punta Arenas y Atacama.
Wilfredo Neyra Faúndez, presidente regional de Confusam Atacama, destacó la necesidad de fortalecer la asistencia primaria tomando en cuenta la importancia de los Centros de Salud Familiar (Cesfam) para las comunidades más apartadas.
El paro se extenderá por dos días y cuenta con un acatamiento a nivel nacional.
En los Cesfam, si bien están suspendidas las consultas, se mantienen las atenciones de emergencia, la entrega de medicamentos y la distribución de alimentos, según pudo constatar Prensa Latina.
La huelga cuenta con el apoyo de otros gremios, como la Central Unitaria de Trabajadores, y de organizaciones sociales.
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