Otra medición del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora cada mes la Universidad Torcuato Di Tella muestra que en julio se precipitó 6,5 por ciento y lleva un retroceso de 21 puntos porcentuales en los últimos 12 meses.
A dos años y medio de asumir Milei y La Libertad Avanza copar el ejecutivo, el ICG se ubica en 1,94, su registro más bajo, y lo que debe resultar de mayor preocupación para el equipo gobernante es que los hombres jóvenes del Gran Buenos Aires son el principal motor de la creciente desconfianza, cuando fueron ellos los que le ayudaron a ganar en 2023.
El estudio de esa institución privada refleja que durante este mes el ICG volvió a retomar la tendencia descendente que registró durante el 2026 el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborada a partir de una encuesta de opinión pública a nivel nacional.
En lo que va de año, el ICG se hizo eco del malestar de una parte considerable de la sociedad argentina con el gobierno libertario. A la caída de julio se le sumaron las de enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%), abril (-12,1%) y mayo (-1,6%). En junio hubo un repunte (3.9%), para desplomarse en julio (-6,5%).
Durante los últimos siete meses la confianza del público en el ejecutivo de Milei retrocedió 21,5 por ciento.
La información circuló luego que Milei se reuniera con Kristalina Georgieva, jefa del FMI, quien vino a insistir en las recetas que debe cumplir el gobierno libertario y visitar Vaca Muerta, el mayor yacimiento de hidrocarburos de Argentina, y previo a la partida del presidente a Perú para asistir a la investidura de la derechista Keiko Fujimori.
Por otro lado, una encuesta nacional de la consultora Proyección muestra que el rechazo a Milei supera por primera vez al voto antiperonista, y este último sentimiento inducido por intensa campaña mediática y política contribuyó a que Mauricio Macri ganara las elecciones en 2015 y Milei en 2023.
El sondeo también ratificó la prevalencia de un escenario de fuerte polarización y un electorado partido entre quienes buscan la continuidad del actual gobierno y quienes impulsan un cambio, monto que por ahora va creciendo.
Según el relevamiento, el 40,1 por ciento de los consultados afirmó que estaría dispuesto a votar a un candidato que no sea de su preferencia para impedir que Milei continúe como presidente.
A su vez, el 37,8 por ciento se inclinó por un nuevo gobierno encabezado por un espacio cercano al peronismo y el 13,7 por una alternativa no peronista, lo que elevó las preferencias por un cambio de administración al 51,5 por ciento. Un 9,1 respondió que aún no sabe qué opción elegir.
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