Según reportes de la cadena CNN Brasil y el diario Correio Braziliense, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, confirmó el contacto telefónico entre ambos gobernantes.
Ramírez también indicó que el asunto fue tratado con el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, durante un encuentro celebrado en Lima, donde participaron el martes en la ceremonia de investidura de la presidenta peruana, Keiko Fujimori.
La controversia surgió después de que Lula afirmara el pasado 24 de julio, durante una visita a la fábrica Avibras Aeroco, en el municipio paulista de Jacareí, que Paraguay invadió Brasil, Argentina y Uruguay en el siglo XIX, al defender inversiones en el sector de la defensa.
«No podemos olvidar que un buen día Paraguay decidió invadir Brasil, invadió Corumbá, al mismo tiempo invadió Uruguay, invadió Argentina y aquella guerra, que parecía que no era nada, duró cinco años», declaró el mandatario brasileño.
Las afirmaciones provocaron una fuerte reacción en Paraguay, donde ese conflicto, desarrollado entre 1864 y 1870, constituye uno de los episodios más sensibles de la memoria nacional, y el Congreso de ese país aprobó una declaración de rechazo.
Como parte de la respuesta diplomática, el Gobierno paraguayo convocó al embajador de Brasil en Asunción, José Antônio Marcondes de Carvalho, para una reunión prevista para mañana con el vicepresidente Pedro Alliana.
La convocatoria de un embajador constituye un mecanismo habitual en la diplomacia para transmitir formalmente el descontento de un Estado, pero no implica por sí misma un deterioro irreversible de las relaciones bilaterales, apuntaron medios locales.
Brasil y Paraguay mantienen una amplia agenda de cooperación, especialmente en materia energética, comercial y fronteriza.
ool/mar





