Por Lemay Padrón Oliveros (enviado especial)
Fotos: Abel Rojas Barallobre (FotosPL)
Terminó dejando esas clases porque constantemente se escapaba a echarse sus chapuzones, pero la vida lo premió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, donde ya posee los oros en 800 y mil 500 libre, además de los tres y 10 kilómetros de aguas abiertas.
Soy muy exigente conmigo mismo, sé lo que puedo dar y por eso no estoy del todo satisfecho con los tiempos, dijo el tritón mexicano de 20 años tras renovar la cota regional en 800.
Las distancias largas le han dado los mejores resultados, incluso piensa en la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 en aguas abiertas o mil 500, pero sigue prefiriendo las más cortas.

Me sigue gustando más los 200 libre, pero ahí no soy tan bueno; aquí estoy feliz porque bajé de ocho minutos (en 800), porque era una barrera para mí y aunque sé que puedo ir más rápido, llevaba varios kilómetros de días anteriores, explicó.
En esta cita regional piensa nadar los 400 libre también, a ver cómo le va, pero feliz por aquella decisión que cambió su vida a los 10 años.

Muchas gracias a mi mamá por cocinarme y por levantarme y llevarme a entrenar desde que era niño, y perdón por haber dejado ese curso de lectura, apenas hace dos años es que estoy leyendo de verdad, esbozó sonriente.
Es su modo de disculparse por aquellas horas delante de unas páginas que terminaron empapadas de gloria en las piscinas del Complejo Acuático del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
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