Según el Atlas de la Movilidad Social, el lugar donde nace una persona y las condiciones socioeconómicas de su familia siguen determinando en gran medida sus posibilidades de ascenso económico y social.
Elaborada por el Instituto de Movilidad y Desarrollo Social, la investigación indicó que los hijos de familias ubicadas entre el 25 por ciento más pobre de la población tienen un 48 por ciento de probabilidades de permanecer en ese mismo estrato al llegar a la adultez.
Apenas el 8,32 por ciento, agregó, logra ascender al grupo del 25 por ciento con mayores ingresos y solo el 1,28 por ciento alcanza el 10 por ciento más rico del país.
La pesquisa también identificó marcadas diferencias asociadas al género y la raza, pues en igualdad de condiciones de origen familiar, hombres y personas blancas presentan mayores probabilidades de mejorar su posición socioeconómica que las mujeres y la población negra.
Agencia Brasil explicó que el análisis reúne indicadores para evaluar la movilidad social entre generaciones y ofrece datos desagregados sobre ingresos, educación y otras variables relacionadas con las oportunidades de progreso
De acuerdo con los responsables del estudio, la combinación de desventajas vinculadas al origen familiar, el color de la piel y el género limita el acceso a mejores condiciones de vida y dificulta romper el ciclo intergeneracional de la pobreza.
Tal atlas es una plataforma pública que agrupa información sobre la evolución de distintos segmentos poblacionales y busca ofrecer herramientas para comprender cómo las desigualdades de origen influyen en las oportunidades de los brasileños durante su vida.
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