Esa fue la recomendación de la comisión técnica conformada para investigar el hecho, en su primer informe al rector Leonardo Lomelí.
El directivo consideró oportuna la sugerencia del ente y aclaró que no se trata de un nuevo examen, sino de una prueba de control para garantizar que las personas aceptadas realizaron un esfuerzo y no tuvieron una ayuda que los puso en ventaja con relación a las demás.
Ofreció una disculpa a las aspirantes que, habiendo sido aceptados limpiamente, serán convocados a presentar este mecanismo, pero sostuvo que resulta “necesario para dar certeza y garantizar la equidad en el acceso”.
Además, llamó a la sociedad en su conjunto, a los jóvenes que buscan ingresar al centro de estudios superiores y a sus familias a apegarse “a un comportamiento ético” y a evitar caer “en la tentación de recurrir a ayuda fraudulenta”.
“El hacer trampa es algo que no solamente daña a la institución, daña a la sociedad en su conjunto, es algo que erosiona el tejido social, es una práctica que debemos desterrar”, dijo.
Señaló que, ante los resultados especialmente anómalos en la distribución de aciertos del concurso de selección, la UNAM tenía que ofrecer una salida que permitiera corregir la situación a la brevedad posible e iniciar el semestre sin alterar significativamente el calendario escolar aprobado.
Acerca de quiénes deberán realizar el examen de control, la edición digital del diario La Jornada puntualizó que se convocará a las personas que ya habían recibido un aviso de selección para ingresar a la UNAM en la convocatoria 2026 mediante el examen original.
También a aquellos que obtuvieron en la mencionada prueba un número de aciertos igual o superior al menor número de aciertos que permitió el ingreso entre 2021-2026 al mismo programa, plantel y modalidad.
El presidente de la Comisión, Eduardo Bárzana, refirió que en el examen se detectaron diversas conductas prohibidas, como el uso de teléfonos celulares o la presencia de personas que auxiliaban a los aspirantes, por lo cual se cancelaron alrededor del dos por ciento de las pruebas.
Entre las anomalías apreciadas este año resalta que, en el conjunto de registros analizados para el período 2021-2025, aproximadamente 3,5 por ciento de los aspirantes obtuvo 100 o más aciertos, mientras que en 2026 esta proporción fue de 16,3 por ciento.
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