«Que me demuestren el Comité Cívico de Santa Cruz, el ministro de Gobierno, (…) los Diputados que me demandan, que demuestren cuántas armas tengo, ¿dónde está mi grupo armado? Que me digan. (…). Quiero pruebas”, afirmó quien fuera el primer mandatario indígena del Estado Plurinacional (2006-2019) en su programa dominical de Radio Kawsachun Coca (RKC).
El miércoles último, la fiscalía confirmó que el dirigente campesino de origen aymara tiene una orden de aprehensión por los presuntos delitos de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado.
La relación anunciada por el Ministerio Público incluye los cargos de atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación para delinquir, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos.
Durante la entrevista en RKC, Morales reclamó que le muestren las armas que presuntamente posee.
Recordó que, como dignatario, en el pasado comandantes de la Policía, jefes de las Fuerzas Armadas y presidentes extranjeros le regalaron «varios revólveres, algunos de lujo» con baño de oro.
Sin embargo, sostuvo, cuando comenzó a ser perseguido durante el Gobierno del expresidente Luis Arce, los regaló a amigos.
Enfatizó en que él no atenta contra la soberanía nacional, “más bien somos los que más luchamos por la soberanía, no solo de seguridad política sino también económica”.
Consideró Morales que gracias “al pueblo unido sigo libre y con vida”, y rechazó haber tenido contacto con campesinos que fueron vistos con armamento en diferentes videos.
El jueves último, Morales advirtió en su cuenta de X que con procesos y persecución política no resolverán los problemas que los gobernantes han provocado, y reiteró que solo intentan desviar la atención con un nuevo titular.
“No nos van a intimidar. Seguiremos luchando junto al pueblo, como lo hemos hecho siempre, con la convicción de que Bolivia merece un camino distinto: el de la dignidad, la soberanía, la justicia social y la recuperación de la esperanza para todas y todos”, remarcó.
Morales permanece desde octubre de 2024 en el Trópico de Cochabamba, protegido por miles de comunarios integrados en anillos de seguridad, desde que durante el Gobierno del expresidente Luis Srce la fiscalía emitió una primera orden de captura por presunta trata agravada de personas.
En relación con el apremio más reciente, el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, informó que el mandamiento ya fue remitido a la Policía para su ejecución y aclaró que la anterior orden de captura, por el caso de trata de personas en Tarija, permanece vigente.
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