Uno de los propósitos de Lecornu es regresar el déficit presupuestario de cinco puntos al corredor del tres por ciento establecido por la Unión Europea (UE) para los países de la zona euro y al mismo tiempo mantener los gastos de defensa, señala Le Monde.
El diario cifra entre tres mil y seis mil millones de euros los desembolsos del Estado a partir de las pérdidas ocasionadas por los incendios forestales y la movilización para atender efectos sanitarios de la canícula, una cifra para nada prevista.
Las compañías de seguros asumirán una parte de ese gasto, pero otra será financiada por el Estado, destaca el influyente rotativo en su versión digital, al recordar que la deuda pública francesa representa el 110 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
El jefe de Gobierno logró en febrero pasado sacar adelante y a duras penas una propuesta más austera de presupuesto que luego debió ser enmendada a partir del alza energética por la crisis en Medio Oriente, tras la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Pero la carga de los desembolsos por los incendios, con un efecto negativo (social y económico) de notable envergadura y la de la canícula (con seis mil decesos por encima de lo estimado en junio) presagia una batalla campal en la Asamblea Nacional (cámara baja).
La publicación estima que Lecornu tiene ante sí un complicado dilema: cómo cumplir con su compromiso de, finalmente, reducir el déficit fiscal galo que incide en el crecimiento económico nacional.
Pero, para ello debe mantener el aumento de las inversiones en Defensa, reforzar la Seguridad Civil tras los grandes incendios, financiar la transición ecológica y, al mismo tiempo, preservar partidas destinadas a salud y educación.
En pleno apogeo del megaincendio en el departamento de Gironda, donde fueron evacuadas 225 mil personas, diputados de casi todas las corrientes políticas demandaron una inversión responsable en la Seguridad Civil, órgano encargado de las situaciones de emergencia.
Al mismo tiempo, La Francia Insumisa, de Jean-Luc Mélenchon, arremetió contra el Gobierno por proponer reducciones de asignaciones del estado al disminuir el dinero de la devolución de gastos de salud para los ciudadanos.
Se considera que el sistema de salud francés requiere gastos por unos 200 mil millones de euros.
car/to





