La organización convocó a participar en asambleas populares a colectivos indígenas, estudiantiles, gremios de trabajadores, organizaciones de mujeres y otros sectores para definir una agenda de acciones frente al aumento de los pasajes.
En un pronunciamiento, la Fenocin afirmó que la decisión tendrá un impacto directo en la economía de las familias ecuatorianas, en especial de los sectores rurales y populares que dependen del transporte para trabajar, estudiar y desarrollar actividades productivas.
Asimismo, señaló que el incremento responde a compromisos asumidos por el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y cuestionó que las políticas económicas prioricen el cumplimiento de obligaciones financieras por encima de las necesidades de la población.
Fenocin exigió la derogatoria de la resolución de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) que oficializó el aumento del 25 por ciento y reclamó la eliminación de las disposiciones que restringen la capacidad de los municipios para aplicar medidas de alivio económico.
Este martes, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, defendió la medida.
Aseguró que el Ejecutivo «no mintió» cuando afirmó que la eliminación del subsidio al diésel no provocaría un incremento en los pasajes y recordó que el Estado entregó una compensación al sector transportista durante nueve meses.
«Nosotros dijimos que el pasaje no iba a subir. No subió el pasaje; íbamos a dar compensación y se extendió por nueve meses el tema de la compensación», afirmó la ministra en una entrevista con Teleamazonas.
La funcionaria indicó que el nuevo ajuste corresponde a un proceso de revisión tarifaria que, según dijo, no se realizaba desde hace más de 15 años, y precisó que la medida alcanza únicamente al transporte interprovincial e intraprovincial, sin incluir al transporte urbano.
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