Según trascendió, la política trazada hasta 2031 busca superar las principales barreras que enfrenta actualmente la referida fuente, entre ellas la baja inversión, la limitada demanda, los retos de infraestructura, la dispersión regulatoria y las capacidades regionales.
Para lograr esos objetivos, la estrategia plantea 60 acciones coordinadas entre 27 entidades del Estado.
La cartera difundió además que, como complemento, el Gobierno expidió la Resolución 0900, mediante la cual se establece el primer umbral nacional para reconocer el hidrógeno de bajas emisiones, al que fijó en 3,6 kilogramos de dióxido de carbono equivalente por kilogramo de hidrógeno producido.
Esta metodología, apuntó la fuente, permitirá ofrecer mayor trazabilidad ambiental, fortalecer la confianza de inversionistas y compradores, y preparar al país frente a las futuras exigencias de los mercados internacionales.
El ministro, Edwin Palma, consideró que con el marco regulatorio se construyen las bases para que Colombia sea protagonista de la economía limpia del futuro y aproveche todo su potencial energético.
Destacó asimismo cómo la política ofrece seguridad jurídica y reglas claras para el desarrollo de proyectos, mientras fortalece la confianza del sector productivo y de los inversionistas.
“Con esta hoja de ruta y con un estándar nacional para el hidrógeno de bajas emisiones, enviamos una señal clara al mundo: Colombia avanza con decisión hacia una transición energética que combina sostenibilidad, desarrollo industrial y competitividad”, declaró.
ft/ifs





