Por Lemay Padrón Oliveros (enviado especial)
Fotos: Abel Rojas Barallobre (FotosPL)
Fue durante la producción de “Tarzán, el hombre mono”, la versión de 1981 en la que el papel principal lo interpretó Miles O’Keeffe.

La leyenda quiere involucrar a Johnny Weissmuller, pero el actor original de esa franquicia y múltiple campeón olímpico de los años 20 del pasado siglo nunca filmó aquí.
Los Tres Ojos es una cueva de piedra caliza al aire libre de unos 46 metros de largo ubicada en el parque Mirador del Este, justo al lado de donde se celebran varias de las competiciones de estos Juegos regionales.
Sus lagos, que en realidad son cuatro y no tres como indica el nombre, son una de las atracciones turísticas más visitadas del país.
Por sus nombres son conocidos como Lago Azufre (porque tiene fondo blanco producto de calcio y otros minerales que se confundieron inicialmente con azufre), el de las Damas (porque fue balneario reservado para mujeres y niños), La Nevera (porque al no darle el sol es muy frío), y Los Zaramagullones (por una especie de patos anfibios autóctonos de la zona).
Este último es el único lago que está completamente al aire libre, y por ende a veces no se le reconoce como un «ojo», aunque es de forma circular.

El complejo de cuevas y lagunas subterráneas es mucho más que un atractivo turístico; es un portal hacia un mundo mágico bajo la superficie, donde la naturaleza se despliega en su forma más pura y deslumbrante.
Los indígenas taínos consideraban estos cenotes lugares sagrados, portales al mundo espiritual, y se presume que en sus aguas realizaban ceremonias y rituales para honrar a sus dioses y comunicarse con los ancestros.

Y claro, no falta el turista que aprovecha el eco para soltar su grito tarzánico o revelarle amor de manera salvaje a su Diana.
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