Según expresó el excandidato presidencial en una concentración de personas reunidas en la capital del departamento del Atlántico, el mandatario entrante no solo juró lealtad al país norteño al naturalizarse como ciudadano estadounidense, sino que “tiene cuentas pendientes con la justicia” de esa nación.
“De ser tramitador de narcotraficantes y paramilitares de cuyos bienes mal habidos se ha lucrado, ha pasado a ser un agente que será presionado por Estados Unidos, por su gobierno, por sus agencias federales, para que permita en Colombia toda clase de intervención extranjera”, aseguró en su alocución.
Planteó entonces que el juramento que hará para convertirse en gobernante “es un acto que protocolizará el sometimiento de nuestra independencia a la voluntad y a la dominación del gobierno de Estados Unidos”.
Señaló que De la Espriella y su círculo de poder quieren convertir a Colombia en la gran plataforma de intervención militar, económica y política estadounidense en los países latinoamericanos, bajo el plan del Escudo de las Américas, la política arancelaria y la nueva doctrina de seguridad hemisférica de Estados Unidos.
“Desde esta perspectiva, el programa que pretende imponer es una amenaza para los fundamentos democráticos. Es el programa de la restauración del viejo modelo neoliberal para volver a concentrar la riqueza, ampliar las desigualdades y destruir los avances sociales del primer gobierno progresista, así como destruir la reforma agraria”, remarcó.
Cepeda enfatizó que el presidente entrante pretende implementar estados de excepción y “la aplicación de la doctrina de persecución, represión y terror contra la población, la oposición política y las lideresas y los líderes sociales”.
En este punto acotó que ante el primer acto que viole la vida y los derechos de la gente, se responderá pacífica y enérgicamente en todo el país.
“Que se sepa con claridad, no permitiremos un nuevo genocidio en Colombia”, aseveró.
Planteó que no se cederá ante el autoritarismo o ante un nuevo terrorismo de Estado.
“La historia de Colombia nos enseña que ningún proyecto construido sobre el privilegio, la exclusión y el autoritarismo puede imponerse indefinidamente sobre la voluntad del pueblo colombiano que ya ha aprendido el camino para ser libre de opresores”, refirió el senador.
Recordó que la bancada parlamentaria del Pacto Histórico no asiste a la posesión de Abelardo de la Espriella “porque es ilegítimo y constituye una amenaza para la soberanía nacional y para la democracia”.
“Hemos decidido estar donde siempre hemos estado, al lado del pueblo colombiano, compartiendo sus esperanzas, sus preocupaciones y su determinación de defender la democracia. Esa será nuestra conducta en los años que vienen”, exclamó.
Abundó que la violencia y el autoritarismo recibirán por respuesta la fuerza organizada del pueblo, y anunció el alistamiento del Pacto Histórico para los comicios regionales de 2027.
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