Mediante su perfil en la red social X, el Ministerio de Gobernación describió que un operativo en conjunto con fiscales del Ministerio Público llevó a la inspección de un vehículo utilizado para el transporte de encomiendas, en el cual estaba la mercancía ilícita.
La fuerza del orden interior subrayó, por su parte, que las diligencias continúan, mientras no mencionó el valor de lo incautado, capturas ni si la empresa del vehículo está bajo investigación.
Durante el presente año la PNC y el Ejército evidenciaron un incremento notable en las incautaciones y decomisos de estupefacientes en comparación con años anteriores.
En el primer semestre la cocaína hallada superó las ocho toneladas (ocho mil 402,4 kilogramos), un 426,4 por ciento sobre lo encontrado en igual periodo de 2025.
Los uniformados decomisaron otras sustancias ilícitas, como metanfetamina, que pasó de 1,2 a 8,5 kilogramos (623,7 por ciento de subida), y crack, de 8,5 a 16,3 kilogramos (93).
También ketamina (1,37 kilos), LSD (0,03 o 25 dosis), morfina (12 dosis) y fentanilo (32,5 dosis), sustancias que no registraban incautaciones en la misma etapa de 2025.
Asimismo, está la destrucción de millones de plantas de marihuana en zonas rurales y montañosas de departamentos como Petén y Huehuetenango.
El golpe económico a las estructuras criminales ronda los dos mil 800 millones de quetzales (alrededor de 366 millones de dólares).
Las acciones permitieron la captura de más de cinco mil personas por delitos vinculados al narcomenudeo y narcotráfico, incluidas decenas requeridas con fines de extradición hacia Estados Unidos.
Análisis especializados coincidieron en afirmar que Guatemala ya no solo se presenta como de tránsito de la droga, sino también de consumidores cada vez más adictos.
Aseguraron que la actividad de distribución de diferentes narcóticos cambia tanto de modalidad, que es difícil detectarla.
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