Mansour realizó esas declaraciones durante una visita junto con el ministro de Obras Públicas y Transporte, Fayez Rassamni, a las localidades de Qaqaiyat al-Jisr y Zawtar al-Gharbiya, donde evaluaron los daños causados por los ataques israelíes contra carreteras, puentes y otras infraestructuras.
Ambos funcionarios supervisaron también los trabajos de rehabilitación en esas comunidades, afectadas por las operaciones militares y los desplazamientos de la población.
El titular de Defensa aseguró que la presencia de representantes gubernamentales en el sur refleja el compromiso del Estado de ejercer su autoridad en todo el territorio libanés.
Aclaró que la recuperación estatal no se limita al ámbito de la seguridad, sino que incluye la restauración de los servicios básicos y la creación de condiciones que permitan a los ciudadanos regresar a sus localidades.
“El Ejército está siempre preparado para recuperar la tierra. Esta tierra es nuestra y de nadie más, y nuestro único objetivo es recuperarla”, declaró Mansour.
El ministro explicó que corresponde al Estado determinar los mecanismos necesarios para alcanzar ese propósito, mientras los resultados dependerán también de las negociaciones en curso.
No obstante, insistió en que los territorios del sur volverán a sus habitantes.
Durante su recorrido por Zawtar al-Gharbiya, localidad de la cual se retiraron las fuerzas israelíes, Mansour afirmó que el Ejército constituye la principal expresión de la legitimidad libanesa.
La visita se produjo mientras continúan las negociaciones entre Líbano e Israel, bajo el patrocinio de Estados Unidos, para aplicar los acuerdos de alto el fuego y completar la retirada israelí del territorio libanés.
La séptima ronda de conversaciones comenzó el martes en Roma y está prevista que se extienda durante tres días, después de cinco encuentros celebrados anteriormente en Washington.
El acuerdo marco firmado en junio contempla una retirada gradual de las tropas israelíes, inicialmente mediante la aplicación de un modelo en determinadas zonas.
También establece que el Ejército libanés asuma la seguridad en los territorios evacuados y que los grupos armados entreguen sus armas, en una referencia al movimiento Hizbulah.
arc/fm





