El índice de precios al consumidor porteño (IPCBA) de 2,9 en julio, como promedio, representa un salto respecto al 1,8 de junio, impulsado por el incremento de los servicios y también por factores estacionales, informó este viernes el Instituto de Estadística y Censos del gobierno de la capital.
Este aumento sorprendió a economistas y consultores quienes ahora miran cómo estos números incidirán en el informe que haga el gobierno central a través de su Instituto Nacional de Estadísticas y Censo la próxima semana.
El alza en la capital muestra una significativa disparidad entre los bienes y los servicios: los primero aumentaron 1,4 por ciento y los segundos, 3,8.
En la aceleración de julio –indica el reporte oficial porteño- hubo un impacto importante del salto que pegaron los precios estacionales (10,9 por ciento), principalmente por las alzas en las tarifas del alojamiento en hoteles por las vacaciones de invierno, al igual que en los precios de los paquetes vacacionales, de los pasajes aéreos y de las verduras.
Los precios regulados también aumentaron tres por ciento. En esta división se destacaron las subas en colegios privados, en las tarifas de luz, gas, agua y en las cuotas de las clínicas prepagas.
Los costos de estos servicios tienen menos incidencia en el análisis que hace el gobierno central, por decisión del ejecutivo, por lo que la tasa inflacionaria a escala de país que el Indec informe será menor en julio que lo calculado en Ciudad de Buenos Aires.
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