La delegación más numerosa entre las visitantes impuso su férreo dominio desde el primer día, y cerró con 167 medallas de oro, 125 de plata y 115 de bronce.
De esta manera, se hizo inalcanzable para Colombia (91-98-77), que fue segunda, y Cuba (51-48-56), tercera, aunque fue histórica la cosecha de la anfitriona República Dominicana (46-37-67), luchando el cuarto puesto hasta el último día con Venezuela (49-70-97).
Los de la tierra de los aztecas sentaron cátedra en natación, esgrima, tiro con arco, nado sincronizado, bádminton, canotaje, clavados, equitación, fútbol, gimnasia rítmica, pentatlón moderno, raquetbol, remo, tiro, surf, taekwondo, tenis de campo y triatlón.
También mexicana fue la reina de los Juegos, la nadadora Celia Pulido, dueña de ocho metales dorados, uno plateado y dos bronceados.
Entre los hombres el máximo medallista fue otro mexicano Diego Villalobos, amo y señor de la natación artística, al llevarse cuatro cetros y tres subcetros.
Colombia encabezó gimnasia artística, bolos, ajedrez, ciclismo, patinaje, pesas, squash, esquí y polo acuático, voleibol y rugby, y Cuba lucha, hockey sobre césped y balonmano (ambos sexos), y voleibol de playa.
En total 28 de los 37 países concursantes se llevaron al menos una medalla, aunque 20 de ellos fueron los que alcanzaron como mínimo un oro.
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