El mandatario encabezó el acto realizado en la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro, en Quito, acompañado por la vicepresidenta María José Pinto, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, y altos mandos de las Fuerzas Armadas.
En la ceremonia, Noboa afirmó que la libertad de Ecuador nació de la lucha de quienes tuvieron el coraje de defender el territorio y la convicción de construir una patria libre y soberana.
Según el gobernante, cada generación tiene su propia batalla por el país y sostuvo que la actual consiste en recuperar la paz, devolver la esperanza a las familias y sacar adelante a Ecuador mediante el trabajo y los resultados.
El jefe de Estado destacó asimismo la participación de policías y militares en las operaciones contra grupos delincuenciales y afirmó que el combate al terrorismo y la delincuencia responde a una situación que, en sus palabras, el país “ya no aguantaba tanto dolor”.
Además, Noboa se refirió al despliegue de cuatro mil efectivos adicionales en Quito para reforzar la seguridad de la capital y aseguró que su Gobierno no será doblegado.
“Caminamos unidos para enfrentar a los enemigos de nuestra democracia y nuestra libertad”, afirmó el mandatario, quien llamó a honrar la disciplina y el honor heredados de los protagonistas de la independencia.
Ecuador conmemora cada 10 de agosto el Primer Grito de Independencia, ocurrido en Quito en 1809, cuando un grupo de criollos manifestó su decisión de constituir un gobierno autónomo de España y conformó una Junta Soberana.
Aunque el movimiento fue posteriormente reprimido y España recuperó el control, el episodio es considerado el inicio del proceso independentista de los territorios que actualmente conforman Ecuador.
La llamada Revolución Quiteña tuvo además influencia en otros procesos emancipadores de América Latina, por lo que Quito recibió el apelativo de Luz de América.
La jornada es feriado nacional y, además de la ceremonia militar, autoridades colocaron una ofrenda floral en la Plaza de la Independencia, en el Centro Histórico de la capital, donde se encuentra el monumento dedicado a los protagonistas del 10 de agosto.
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