La jornada inició con la ascensión al Pico Fidel, en la norteña región de Piamonte, escenario de un emotivo acto organizado por la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic) con el concurso de otras organizaciones solidarias, políticas, sociales, juveniles, y de la comunidad de nacionales de la isla residentes en este país europeo.
El evento en memoria del Comandante en jefe Fidel Castro, en el día en que se conmemoran los cien años de su nacimiento, fue presidido por el embajador de la nación antillana en este país, Jorge Luis Cepero, y contó además con la participación de otros funcionarios de esa misión diplomática, así como del Consulado General de Cuba en Milán.

Participaron en nombre de la Anaic su presidente nacional, Marco Papacci; su antecesora en ese cargo, Irma Dioli; PierCarlo Poroporato, miembro de la dirección nacional de la organización, además de Jacopo Suppo, integrante de la misma y actual vicealcalde de la ciudad de Turín.
Asistieron además Dario Ortolano, secretario provincial del Partido Comunista Italiano (PCI); Ada Galano, representante de la Coordinadora Nacional de Cubanos Residentes en Italia (Conaci), miembros de la Red de los Comunistas, así como de las organizaciones juveniles Cambiare Rotta y Oposición Estudiantil Alternativa, entre otros.
Al hacer uso de la palabra, Papacci expresó la importancia de recordar siempre a Fidel, “con los proyectos de solidaridad que hemos realizado y que seguiremos realizando, y lo honramos cada vez que salimos a las calles para decir no al bloqueo estadounidense, no al genocidio que Estados Unidos quiere cometer contra Cuba”.
“Hoy, cien años después de su nacimiento, Comandante Jefe, usted ya no pertenece a las noticias, sino a la eternidad. Su pensamiento no es un recuerdo nostálgico, sino una brújula activa para todo aquel que sigue creyendo que un mundo más justo y humano no solo es deseable, sino necesario”, añadió el presidente de la Anaic.
Por su parte Suppo, vicealcalde de Turín, resaltó la obra revolucionaria de Fidel, a la vez que condenó el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, con acciones genocidas para tratar de frustrar el modelo socialista cubano, “una chispa capaz de encender no solo el Caribe, no solo a Sudamérica, sino al mundo entero”.
En las palabras centrales del acto, el embajador cubano agradeció este homenaje a Fidel, en un lugar de tan profundo significado, y expresó que con ese monumento en su memoria construido con madera de caguairán traída desde la isla, “tienen una parte muy importante de Cuba aquí con ustedes”.
Cepero subrayó el legado de Fidel quien hoy, ante los complejos momentos que vive la humanidad y las graves agresiones y amenazas de Estados Unidos contra Cuba, “seguiría luchando por mantener viva la obra humana y universal de la revolución”.
“Si él lo hizo y nunca fue derrotado, todos nosotros también podemos hacerlo”, pues “dondequiera que luchemos por la humanidad, por la justicia y por los derechos de las personas, seremos como Fidel”, reafirmó el embajador cubano.
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