«Vemos que los países de la OTAN y la UE incrementan artificialmente las tensiones, aumentando la amenaza de incidentes, incluidos los no deliberados. Es la realidad que nos vemos obligados a afrontar y que, por desgracia, tenemos que tomar en cuenta en nuestros planes militares», afirmó el diplomático en el foro Ártico–Regiones.
De esta manera, aumentó el riesgo de conflictos en la región que solía ser tranquila, agregó Grushkó.
Rusia denuncia en los últimos años una actividad sin precedentes de la OTAN cerca de sus fronteras occidentales, lo que la Alianza Atlántica, a su vez, presenta como «contención de la agresión rusa».
Al mismo tiempo, Moscú ha declarado en varias ocasiones que no atacaría a los estados miembros de la OTAN.
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